A los 90 años falleció el pasado jueves en la capital grancanaria el empresario Miguel Peláez Castillo. Su nombre queda unido al de aquellos empresarios que desde finales de los años 60, 70 y 80 del pasado siglo contribuyeron al desarrollo socioeconómico de Gran Canaria y de las islas en general, como pilares que fueron en las actividades de la construcción, un negocio que floreció vinculado en gran medida a la expansión del turismo y la necesidad de dotar a las islas de infraestructuras.
Nacido en Granada y criado en gran medida en Málaga, en los 60 se trasladó a Gran Canaria en compañía de su esposa, Luisa Fernanda Cruz Alcaide. Lo que empezó siendo un viaje de vacaciones se convirtió en el inicio de una vida en la isla, con negocios de importación y distribución de cerámica y otros mat