A menudo, las personas se aferran a empleos que ya no les satisfacen –o que, directamente, no soportan —, pero se resisten a dejarlo movidas por el temor a perder todo lo que han invertido para llegar hasta donde están: tiempo, esfuerzo o formación.
Aunque pueda parecer extraño, este comportamiento responde a un sesgo psicológico llamado falacia de coste hundido. Este sesgo puede retrasar la toma de decisiones para dejar un empleo y perpetuarse en una situación laboral desfavorable que incluso puede afectar a la salud mental..
¿Qué es la falacia de coste hundido?
Los psicólogos Amos Tversky y Daniel Kahneman de la Universidad Hebrea de Jerusalem acuñaron por primera vez en 1972 la idea del sesgo cognitivo Psicólogos como Daniel Kahneman , Premio Nobel en 2002, se basaron en el