A John Boyne (Dublín, 1971) no le gusta ser protagonista. “En todo caso, está bien que lo sean mis historias, si es que consiguen llegar al público”. No siempre es fácil –admite a La Vanguardia por videollamada–, “no existe una fórmula magistral y, para mí, eso tiene su encanto”. El autor de El niño con el pijama de rayas podría estarse horas hablando del mundo editorial. De hecho, su última novela, Una escalera hacia el cielo (Salamandra / Empúries) se adentra en él y bebe de varias de sus experiencias, que entremezcla con la ficción.
Fuera de sus páginas, en cambio, prefiere no empantanarse y hablar lo mínimo de su vida personal y profesional, especialmente si estas son de actualidad, como lo sucedido con Polari, uno de los mayores premios literarios queer del Reino Unido. La organi