El espacio fue diseñado para reducir estímulos y permitir que niños con TEA puedan disfrutar del automovilismo en calma. "Fue un momento increíble y más valorable porque estaba a punto de empezar la carrera y Mariano Werner se acercó igual a compartir”, dijo la mujer.

El Turismo Carretera vivió una jornada que quedará en la historia del automovilismo argentino, no solo por lo deportivo, sino por un avance sin precedentes en materia de inclusión: se estrenó el primer palco sensorial del país, un espacio especialmente diseñado para que niños y niñas con autismo puedan disfrutar de las carreras de manera segura y adaptada.

El evento se desarrolló el pasado fin de semana en el autódromo de Buenos Aires, en el marco de una nueva fecha del TC. Allí, Román, un niño de seis años oriundo de La Pl

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