«Lo más seguro es ser temido antes que amado». La frase que el filósofo y diplomático italiano Nicolás Maquiavelo (1469-1527) plasmó en su obra «El Príncipe» expone la cruda estrategia que los gobernantes, en especial los autócratas y déspotas, han aplicado a lo largo de la historia para retener el poder.

Por Juan Francisco Alonso | BBC News Mundo

Sin embargo, durante la Segunda Guerra Mundial, el líder nazi Adolf Hitler dio un paso más allá en el uso del terror como herramienta de control social.

Así, a finales de 1941, mandó dictar el llamado decreto «Noche y Niebla» (Nacht und Nebel, en alemán), un instrumento mediante el cual autorizó el encarcelamiento y ajusticiamiento —en el más absoluto secreto— de cualquier enemigo del régimen nazi en los territorios entonces ocupados por Alema

See Full Page