Esta semana hubo una imagen que le dio la vuelta al mundo: una cámara fotográfica cubierta de sangre . Era la cámara de la fotoperiodista palestina Mariam Dagga , quien fue asesinada, junto a otros cuatro periodistas, por una bomba israelí dirigida a un hospital en Gaza . La imagen no fue indiferente para Steve McCurry (Pennsylvania, 1950), fotógrafo que ha ganado el World Press Photo cuatro veces.
“Lo que vi y sentí (cuando vi la foto) seguro es lo mismo que tú sentiste. Pienso que nos estamos sintiendo entumecidos y creo que es por lo que hemos estado viendo en los últimos dos años, atrocidad tras atrocidad, pero decir que estoy en shock no es suficiente”, dice el fotógrafo que ha cubierto conflictos en Afganistán y Ucrania .
McCurry está de visita en la Ciudad