Luisa Huertas está nominada al Ariel como Mejor Actriz. Fotos: Daniel Betanzos, Karina Tejada / Archivo Excélsior
El dolor colectivo puede ser tan grande que puede acompañar a los implicados en la tragedia toda su vida, hasta el punto en el que puede encontrarse en lo cotidiano sin que uno se dé cuenta. Incluso marcar a nuevas generaciones como un fantasma al que se le pueden poner muchos nombres: resentimiento o venganza, pero para Luisa Huertas es mejor llamarlo justicia.
No, no siempre el dolor debe traducirse en sufrimiento o en resentimiento, para Socorro no olvidarlo es honrar, es esa búsqueda de paz”, explica la actriz sobre su personaje en la cinta No nos moverán .
Las tragedias individuales, por el contrario, pueden decir más de una sociedad que decenas de párrafos de la hist