Jerusalén. El ejército de Israel declaró ayer a la ciudad de Gaza como “zona de combate peligrosa” y suspendió las pausas militares que permitían la entrega de ayuda humanitaria, esto antes de poner en marcha las “etapas iniciales” de su ofensiva a gran escala para tomar la localidad más poblada del territorio palestino.
“Intensificaremos nuestros ataques hasta que recuperemos a todos los rehenes secuestrados y desmantelemos a Hamas”, declaró el vocero del ejército israelí en árabe, Avichay Adraee, e instó a los residentes y refugiados en la localidad a huir hacia el sur, al advertir que la evacuación es “inevitable”.
Por la mañana, columnas de humo y explosiones se pudieron ver y escuchar en la frontera sur de Israel, al tiempo que cientos de gazatíes –muchos forzados a dejar sus hogar