En los últimos años, los estudios han descrito las muchas formas en que las herramientas de IA han hecho que los médicos sean mejores en su trabajo: les ha ayudado a detectar el cáncer, les ha permitido realizar diagnósticos más rápidamente y, en algunos casos, les ha ayudado a predecir con mayor exactitud quién corre el riesgo de sufrir complicaciones.
Pero una nueva investigación sugiere que colaborar con la IA puede tener un costo oculto.
Un estudio publicado en la revista Lancet Gastroenterology and Hepatology descubrió que, tras solo tres meses de uso de una herramienta de IA diseñada para ayudar a detectar crecimientos precancerosos durante las colonoscopias, los médicos eran significativamente peores a la hora de detectar los crecimientos por sí mismos.
Se trata de la primera pru