El país confronta múltiples dificultades debido a la crisis económica generada por el bloqueo criminal y la pandemia.
Las autoridades elegidas a través del sufragio, por la vía del voto universal, directo y secreto, deben asumir las responsabilidades de gobierno con plena conciencia del compromiso que detentan.
Es hora de dejar el burocratismo e involucrarse hombro a hombro con el pueblo. En esta compleja hora el político debe canalizar y propiciar, no entorpecer ni obstaculizar.
No debe enchinchorrarse con base en la presunta gloria de haber sido elegido, debe más bien abocarse plenamente a la insigne tarea de buscar soluciones innovadoras a los problemas.
Es menester evitar recostarse de la gobernación o de las alcaldías y escapar a la dependencia pública, confiando en las facultades