La presión emocional que enfrentan los deportistas de élite quedó en evidencia durante el Abierto de Estados Unidos.

La tenista Coco Gauff, actual número tres del mundo, no pudo contener las lágrimas en su partido de segunda ronda contra la croata Donna Vekic.

La estadounidense de 21 años se mostró vulnerable ante los 24.000 espectadores que abarrotaron el estadio, reconociendo el enorme peso mental que supone competir al máximo nivel.

El encuentro se resolvió en sets corridos, 7-6 (5) y 6-2, tras una hora y 39 minutos. La joven campeona estuvo al borde de perder el primer set y, tras ceder su servicio en el noveno juego, rompió en llanto mientras se refugiaba en su toalla, visiblemente afectada por errores y dificultades con su saque.

“Respirar y seguir adelante”

Al finalizar el

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