“El erotismo, se podría decir, es aceptar la vida hasta la muerte ”. Con esta fórmula el escritor y antropólogo francés Georges Bataille define la experiencia psicológica y espiritual de lo erótico, inevitablemente ligada a la muerte, la transgresión y la búsqueda de una “continuidad del ser”.
A través del erotismo, según Bataille, el individuo busca trascender su aislamiento y experimentar una profunda continuidad con otro ser , aunque sea de forma temporal. ¿Pero qué sucedería si el humano pudiera ser inmortal y experimentar la concupiscencia sensual eternamente? La adaptación de Drácula dirigida por Jéssica Sandoval responde a través de la danza, el teatro y un viaje sensorial esta pregunta.
Pero la obra de Sandoval- coreógrafa, directora, productora y fundadora de Un Teat