El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, solicitó el uso de la base Naval Station Great Lakes, en las cercanías de Chicago, para brindar apoyo logístico a las operaciones de inmigración del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).

En el contexto de una estrategia federal más amplia contra ciudades “santuario”, lideradas por demócratas, esta petición permitiría que los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), realicen operaciones con mayor facilidad en la ciudad.

Se prevé que la operación en la tercera ciudad más grande de la Unión Americana dure 30 días a partir del 5 de septiembre, de acuerdo con declaraciones de un oficial del DHS a The Associated Press.

A diferencia de la reciente intervención federal en Washington, no se espera que dependa de la Guardia

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