La culpa es una emoción que muchas veces llega con un libro gordo de leyes bajo el brazo .Un libro pesado, lleno de reglas, mandatos y normas que aprendimos —algunas con amor, otras con miedo— y que dictan cómo debemos ser, cómo debemos actuar, qué está bien y qué está mal.
Cuando te sientas a tomar un café con la culpa, imagina que ese libro está abierto frente a ti. Y la culpa es como ese guardián que te invita a revisar cada página, a leer cada ley, a ver en qué te equivocaste, qué norma rompiste. La pregunta que la culpa responde es clara: ¿Cuál es la ley que no cumplí?
Y ahora que eres grande, sientes culpa cuando haces alguna de esas cosas que, sin saber bien por qué, creíste que estaban prohibidas. Te sientes mal por descansar, por poner límites, por equivocarte. La culpa s