El planeta que habitamos, no es “nuestro planeta”, ni lo poseemos, ni lo manejamos. ni somos sus propietarios, ni es un bien raíz en el mercado. El planeta está cubierto en un 75% de su superficie por agua. Toda esta agua, que consideramos salada, está fuera de nuestro alcance como recurso de uso directo. Aunque si aprovechamos los bienes, servicios y otras contribuciones que provienen del mar: alimentos, clima y su regulación, paisaje, vía de transporte, fuente de oxígeno y sumidero de carbono, productos farmacéuticos y materias primas.
La otra cuarta parte del planeta emerge del océano y la hemos clasificado como tierra firme, ya sea en la forma de continentes o de islas. Ahora sabemos que por tectónica de placas estas porciones emergentes han cambiado a través de la historia del planet