El año pasado, la Corte Suprema de Estados Unidos obligó a los estados occidentales y al gobierno federal a sentarse nuevamente a negociar, para resolver una larga disputa sobre la gestión del agua del Río Grande, uno de los ríos más largos de América del Norte y, finalmente la disputa que se tornó álgida entre los gobiernos de Nuevo México, Texas y Colorado , se estaría acercando a una solución.

Los gobiernos de los tres estados anunciaron el viernes nuevas propuestas de acuerdo para frenar el bombeo de agua subterránea a lo largo del río en su cauce sobre Nuevo México para garantizar que el río llegue de manera confiable a Texas.

Los funcionarios de Nuevo México dicen que los acuerdos permiten que las decisiones de conservación de agua se tomen a nivel local y, al mismo tie

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