“¿Esto cada día está así?”. “Peor. Hay veces que la cola ya llega casi a plaza Catalunya a las 10 de la mañana”. La conversación se produce ante las puertas de Pop Mart en Portal de l’Àngel de Barcelona, la primera tienda física que la juguetería china ha abierto en España. Pronto, en septiembre, abrirá la segunda también en Barcelona. Desde su llegada, los fans no dejan de acudir a centenares, lo que ha obligado a la empresa a contratar seguridad privada para organizar las colas. Compran sobre todo Labubus –máximo uno al día–, unos monstruitos (feos o adorables, según el consumidor) mezcla de conejo y elfo con dientes afilados en forma de sierra obra del artista hongkonés Kasing Lung, quien los creó hace una década para una serie de cuentos ilustrados. Hoy no solo son una tendencia que ha
Labubu, el monstruito que mueve millones
