No es solamente el símbolo universal de una marca de neumáticos. Es también un icono de la cultura popular que ha trascendido generaciones e incluso ha dado pie a expresiones populares que nada tienen que ver con los neumáticos. Porque esta genial creación publicitaria de principios del siglo XIX es la culpable de que esos kilos de más que se hacen visibles en la barriga se llamen michelines, término ya aceptado por la Real Academia Española.
El símbolo de Michelin nació casi por casualidad. La idea del divertido muñeco se le ocurrió al propio Edouard Michelin, fundador de la marca, al observar un montón de sus neumáticos apilados en un almacén. “Si tuviera brazos parecería un tipo gordito”, le comentó a su hermano André. Pese a lo genial de la ocurrencia, la idea esta toda