Novak Djokovic, antes celebrado como ejemplo y orgullo de Serbia, es ahora tachado de “traidor” por medios y personas cercanas al presidente Aleksandar Vucic, tras respaldar las protestas estudiantiles que demandan nuevas elecciones.

Desde noviembre del año pasado, los estudiantes lideran unas manifestaciones multitudinarias contra la corrupción y en favor del Estado de derecho, surgidas tras el colapso de una marquesina en una estación de trenes en Novi Sad, en noviembre pasado, que dejó 16 muertos.

El gobierno, y Vucic, que domina la política serbia desde 2012, califican las protestas como una “revolución de colores” promovida desde el extranjero y califican a los estudiantes y sus simpatizantes de “traidores” y enemigos" del Estado.

Djokovic se pronunció por primera vez sobre la trag

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