El caso de Hans Robert Jauss (1921–1997) es único en la ignominiosa historia, por el lado de la Alemania nazi , de los intelectuales del siglo XX. No colaboró con el nacionalsocialismo, brevemente, como el rector Heidegger, aunque sus , de publicación póstuma, pongan en duda su inocencia al proyectar una filosofía de la historia acaso culminada por el Holocausto . No se entusiasmó un rato, como el arrepentido poeta Benn , censurado y atacado, lo cual le valió esa “forma aristocrática de inmigración” que era, decían, refugiarse en la Wehrmacht, desde donde el entomólogo Jünger contempló impávido y meticuloso la guerra, acaso en relación con quienes intentaron asesinar a Hitler , ni fue, tampoco, un Grass, casi niño, que fue llevado en leva a una unidad improvisada pocas semanas
Filología y nazismo, por Christopher Domínguez Michael

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