En el corazón de la parroquia Chirica, en lo profundo de San Félix, se encuentran las comunidades: Colinas de Chirica y Corocito, habitadas por más de 300 familias que enfrentan el aislamiento y la carencia de servicios básicos, con un reclamo constante que une sus voces, la necesidad urgente de transporte público que les permita conectar con la ciudad.

Alejadas unos 10 kilómetros después del semáforo del cruce entre El Rosario y Chirica Vieja, estas comunidades cuentan con calles pavimentadas gracias a gestiones en administraciones pasadas, pero esa es la única mejora visible. La luz eléctrica presenta fallas constantes, y el agua apenas llega, dificultades que se ven opacadas por un problema que impacta día a día; la ausencia de un sistema de transporte público accesible.

Los vecinos d

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