Astillero

De una manera fatigosa y poco honrosa (que mostró los jaloneos de poder en el espectro guinda), el Senado cumplió ayer con la necesidad presidencial de quitarle a Alejandro Gertz Manero la titularidad de la Fiscalía General de la República (FGR) a cambio de la embajada “en un país amigo”, que Palacio Nacional estaría gestionando.

No se retiró a Gertz Manero por su absolutamente deficitaria gestión como primer fiscal federal, por los retorcimientos de la ley a conveniencia de sus intereses personales o por el fracaso de cualquier intento serio de luchar contra la corrupción y la impunidad: la mayoría de los senadores aceptó, por 74 votos contra 22 de los opositores, la renuncia del longevo político por una causa que calificaron de “grave”, pues la ley correspondiente establece q

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