La de Silvia Millán es una historia curiosa, de las que valdrían para escribir el guión de una de esas películas que a muchos nos gusta ver en una tarde lluviosa.

Después de varios meses acompañando al Baxi Ferrol en cada partido como su fisioterapeuta, hace algunas semanas cambió la camilla por la camisola para disputar la Eurocup contra el SBS Ostrava. Un encuentro en el que, por cierto, arrasaron.

Jugar ese partido no entraba en sus planes poco tiempo antes, pero el equipo se encontró de repente con varias bajas de larga duración entre sus jugadoras, y necesitaban un refuerzo.

El club tuvo una fantástica idea: pedirle a Silvia, que cuenta con una dilatada experiencia con el balón entre las manos, que se uniese sus compañeras en la cancha.

"Estamos felices de que fichase con nosotros

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