Ese mismo día, el equipo sub‑17 de Portugal, que había conquistado la Eurocopa de su categoría el mismo año, se había preparado para enfrentar a Austria, el cual había marcado su primera aparición en una final internacional de cualquier nivel. Con la presión al máximo, los jugadores lusitanos mostraron la determinación que los ha caracterizado en los torneos anteriores.

El gol decisivo llegó a los 32 minutos de juego. Anísio Cabral , delantero del Benfica, convirtió una jugada de precisión en un punto de oro para su selección. Ese marcador 1‑0 fue, además, el primero en la historia de Lisboa para la categoría sub‑17, poniendo al joven en el centro de una narrativa que ya estaba ganando notoriedad en los medios deportivos.

El entrenador, Manuel Albino Morin—conocido como Bino —expre

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