“Me quedé con la maleta hecha”, dice Daniel Leal, quien tenía un año planificando un viaje a Italia, un mes con el boleto comprado y acumula dos años sin ver a su mamá y hermanos, luego de que ellos migraran a ese país. El pasado 22 de noviembre, tres días antes de volar, recibió un correo electrónico de Transportes Aéreos Portugueses, S.A. (TAP Portugal) informando que el vuelo estaba cancelado y no había opción de reprogramación.

Su novio logró viajar a España justamente una semana antes: “Teníamos planeado reencontrarnos todos en Italia y pasar Navidad, pero ahora me quedé yo solito en La Guaira”, resume.

Ante la falta de alternativas, Leal aceptó el reembolso y no ha buscado otras opciones para visitar a sus seres queridos: “Me daría miedo arriesgarme a tomar un vuelo a Colombia por

See Full Page