“Un chantaje como una casa de payés”, “irresponsable”, “talante dictatorial y poco respetuoso”... Estos son algunos de los comentarios que dedicaron a Sílvia Orriols este martes los grupos de la oposición de Ripoll. La alcaldesa y diputada de Aliança Catalana pidió una adhesión unánime para aprobar la nueva relación de puestos de trabajo del Consistorio. Los concejales dejaron la sala, y Orriols, ofendida, ordenó que no se les pague la dieta por asistencia al pleno. Era el primer plante, pero las encuestas vaticinan que vendrán más.
La líder ultra asegura que “Catalunya orriolea ” y se comporta, en la alcaldía y las redes sociales, como el personaje exige. Sus expectativas electorales van al alza por mímesis e incomparecencia de quienes se esconden tras el cordón sanitario. La incógnita

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