El PP comienza a barajar un escenario sobre el que hasta ahora no ha dado ninguna pista. Más bien al contrario, ha negado siempre que fuera una opción posible. Se trata de la moción de censura instrumental, con la que también ha coqueteado Junts al darle aire, en sus mensajes privados, en vísperas de que hiciera el anuncio de su intención de vetar todos los proyectos de ley que lleve el Gobierno al Parlamento. Salvo excepciones que hayan sido ya pactadas o que supongan un beneficio directo para Cataluña. Ante la presión que va a más, a derecha y a izquierda, para que Alberto Núñez Feijóo concrete en ese instrumento parlamentario de la moción de censura su crítica generalizada a la gestión del Gobierno, la «carta» que Génova se guarda bajo la manga es asestar el golpe en el caso de que se c

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