En un hotel de lujo todo comunica: la vajilla, la iluminación, el tono de voz del personal y, sobre todo, las palabras. A veces es solo una frase, dicha casi sin pensar, la que marca la diferencia entre un servicio correcto y uno verdaderamente exclusivo. Eso es precisamente lo que señala Mar Casas , experta en protocolo y comunicación, cuando avisa de que hay una expresión muy cotidiana que jamás deberías escuchar en un entorno de alto nivel. Para ella, es literalmente "de pobres" .

Así lo ha explicado en 'El podcast del Webpositer'. El origen de la expresión se remonta a la Guerra Civil española y a los años de hambre que la siguieron. En muchas casas apenas había qué llevarse a la boca y se 'aprovechaba' todo: el mismo puerro hervido varias veces en la olla, caldos aguados, pla

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