Una furgoneta de más de 30 años, un matrimonio malagueño y un sueño que buscaba un camino propio. En un piso modesto, entre maquinarias que no paran y pilas de cajas, Rocío Sánchez y Juan Mancera empezaron en 2017 con un hobby y unos regalos que no encontraban forma. Con los años ha acabado convirtiéndose en una comunidad que hoy los sigue por toda España y que reconoce en ellos una mezcla de cercanía, ingenio andaluz y ganas de hacer las cosas con cariño: La vida camper .

"Más allá de la típica camiseta que salía en alguna tienda de furgonetas, pues teníamos pocas opciones ", admite Sánchez. Recuerda incluso el día que intentó sorprender a Juan: "Le regalé un diario para apuntar sus cosas y era muy soso". Ese vacío emocional de un producto sin personalidad fue el germen de to

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