Las heridas crónicas —aquellas que no cierran a pesar de semanas, meses o incluso años de tratamiento— representan un problema silencioso pero devastador para millones de personas en el mundo. Su manejo suele centrarse únicamente en controlar los síntomas, como infecciones o exceso de exudado, sin atacar la causa real de por qué la herida no cicatriza. Sin embargo, una nueva línea de investigación propone mirar hacia un lugar totalmente inesperado: el gen MC1R, conocido popularmente por ser el responsable del cabello rojo y la piel clara.
El gen MC1R: mucho más que pigmentación
Investigaciones recientes revelan que este gen no solo determina características físicas visibles. De hecho, la molécula MC1R está presente en numerosos tipos de células de la piel implicadas en la c

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