Muchos deportistas de élite han sido vistos masticando chicle constantemente en momentos de tensión o incluso en sus respectivos campos deportivos. Todos los aficionados, recuerdan a Michael Jordan mascando chicle durante los partidos de la NBA o al ex técnico del Real Madrid, Carlo Ancelotti que podía consumir un paquete por partido mientras dirigía al equipo desde la banda.
Aunque podría parecer una moda o un hábito casual, la ciencia tiene una explicación. Un estudio reciente publicado en la revista científica BMC Sports Science, Medicine and Rehabilitation respalda estos beneficios: los investigadores encontraron que masticar chicle durante el ejercicio físico puede potenciar el enfoque y la precisión motora, lo que ayuda a explicar el atractivo de la costumbre en contextos deporti

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