Son pequeños síntomas que, al menos de momento, no han adquirido proporciones críticas para generar un masivo malestar ciudadano ni resultar una rémora para la maquinaria bélica de Rusia en Ucrania . Pero sí muestran una tendencia descendente que podría acelerarse en cualquier momento, opinan muchos observadores.
En la ciudad de Rostov, según el bloguero ruso exiliado Konstantin Samoilov , con contactos en el interior, se están cerrando escuelas porque falta financiación para poder pagar al personal docente, y se están cancelando rutas de autobuses de transporte público por idéntica razón. Recientemente, casi una treintena de ciudades rusas han sufrido apagones en el suministro eléctrico. En Yakutia, una república rica en recursos naturales aunque con estándares de vida muy

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