En su segundo día de viaje internacional, el Papa León XIV hizo realidad el anhelo que dejó pendiente el Papa Francisco: celebrar en las orillas del lago Iznik, en Turquía, el 1.700 aniversario del Concilio de Nicea que cimentó la unidad del cristianismo.

Así, este viernes 28 de noviembre el Santo Padre ha hecho historia al convertirse en el primer Pontífice en visitar la ciudad donde hace 17 siglos se reunieron centenares de obispos que reafirmaron la naturaleza divina de Cristo.

A los pies de las ruinas de la iglesia de San Neófito, al igual que hicieron los Padres conciliares, León XIV junto a Bartolomé I y diferentes líderes religiosos recordaron al mundo el vínculo profundo que une a los cristianos.

Además, el Papa aseveró en su discurso que “el uso de la religión para justificar l

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