Eran “aviones de segunda mano”. Es la frase recurrente que ha escrito el presidente Gustavo Petro a través de su cuenta de X al responder a los cuestionamientos sobre por qué se decidió por los aviones Gripen y no por los F-16 americanos con una mejor oferta , según reveló el periodista y columnista de este diario Melquisdec Torres.

El contrato de los aviones suecos no se conoce por decisión del Ministerio de Defensa, lo que aumenta la suspicacia. De hecho, esta semana la Contraloría empezó un proceso de vigilancia y le exigió al jefe de esa cartera, el general (r) Pedro Sánchez, que entregue los detalles contractuales de la que se considera la inversión militar más grande en este siglo.

Lo que se sabe es que los 17 aviones del país nórdico, Saab 39 Gripen E/F, les costaron a Colombia

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