A Julio Martín Báez el amor por la cocina le vino cuando dejó su Chacabuco natal para estudiar bioquímica en La Plata y tuvo que prepararse sus primeros platos. Sin embargo, hay un hecho que lo dejó marcado para siempre y que considera “ un guiño del destino ”. Tenía un año y medio cuando, en un momento de descuido, se subió a la puerta del horno de su abuela y se tiró la cocina encima . Según dijo a TN , fue un “bautismo de fuego” .

“Fue mi primer contacto con la cocina y por las ironías de la vida terminé siendo cocinero de más grande”, se río. Sin embargo, en el momento todo era más bien trágico. Una fuente llena de aceite para freír milanesas se le volcó encima y se quemó los brazos. Estuvo tres meses internado y casi se murió por una infección . Luego siguieron largos t

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