El esperado primer contacto directo entre el presidente de Estados Unidos , Donald Trump , y el mandatario venezolano Nicolás Maduro no ha logrado avances concretos. La llamada, celebrada la semana pasada y revelada por The New York Times , contó también con la participación del secretario de Estado , Marco Rubio , y tuvo como principal tema una posible reunión presencial , propuesta reiteradamente por Maduro durante los últimos días. Por el momento, no se ha programado dicho encuentro.

Lejos de abrir la puerta a una negociación real, la conversación no ha detenido la escalada de tensión entre ambos países. El lunes, la Administración Trump dio un paso más al designar oficialmente al Cártel de los Soles como organización terrorista internacional , lo que permite a Estados Unidos activar herramientas jurídicas y militares bajo el paraguas de la lucha contra el terrorismo.

El Cártel de los Soles y la ofensiva “Lanza del Sur”

Washington acusa directamente a Maduro de ser el líder del Cártel de los Soles , una presunta red criminal integrada por altos mandos militares chavistas y responsables del aparato revolucionario. Esta calificación sitúa al régimen venezolano en el mismo plano que organizaciones como Al Qaeda o el Estado Islámico, y justifica operaciones ofensivas, incluso en territorio extranjero .

En este contexto, el presidente Trump anunció este jueves que las fuerzas armadas estadounidenses comenzarán próximamente operaciones terrestres para interceptar narcotraficantes que cruzan desde Venezuela. “ Por tierra es más fácil, y eso va a empezar muy pronto ”, afirmó el mandatario en un discurso dirigido por videoconferencia a tropas desplegadas en el extranjero, con motivo del Día de Acción de Gracias .

Maduro ofrece recursos a cambio de no ser derrocado

Según fuentes citadas por The New York Times , durante la crisis, Maduro ha ofrecido a Washington sus recursos energéticos y un alejamiento de sus alianzas con Rusia y China a cambio de que no se produzca una intervención militar directa para derrocarlo. Sin embargo, la Casa Blanca parece decidida a mantener su ofensiva.

Sobre el terreno, el despliegue militar de EE.UU. en el mar Caribe ha alcanzado niveles inéditos. El portaaviones Gerald R. Ford , considerado el buque de guerra más poderoso del mundo, lidera la operación “Lanza del Sur” , que en sus primeras semanas hundió 22 embarcaciones , resultando en la muerte de al menos 83 personas , según fuentes del Pentágono.

EE.UU. endurece su discurso: Maduro como objetivo militar

El secretario de Guerra , Pete Hegseth , visitó recientemente el portaaviones y agradeció a los más de 4.000 militares embarcados por su labor en defensa del pueblo estadounidense. “ Ya sea en alta mar, actuando contra cárteles o defendiendo nuestras fronteras , estamos profundamente agradecidos por su compromiso”, declaró.

La designación del régimen venezolano como grupo terrorista implica un cambio de enfoque estratégico : Maduro pasa a ser considerado un objetivo militar legítimo , comparable con figuras como Osama bin Laden o líderes de ISIS . Esta medida permitiría a EE.UU. llevar a cabo operaciones selectivas, redadas internacionales, congelación de activos y la emisión de órdenes de captura globales sin necesidad de declarar una guerra formal.

Rechazo en Caracas y sin señales de distensión

Desde Venezuela, el régimen ha asegurado estar “ preparado para golpear y vencer ” ante cualquier intento de intervención extranjera. La tensión ha alcanzado su punto más alto desde 2019, cuando Trump reconoció oficialmente a Juan Guaidó como presidente interino. Hoy, la vía del diálogo diplomático parece más lejana que nunca, y la confrontación podría escalar si Washington decide ejecutar operaciones terrestres en suelo venezolano.