Las autoridades de Hong Kong informaron este sábado de que 144 personas inicialmente dadas por desaparecidas tras el incendio en el complejo residencial Wang Fuk Court han sido localizadas ilesas, mientras que alrededor de 150 continúan sin poder ser contactadas. El balance oficial de víctimas mortales continúa en 128 y las labores de identificación siguen en curso. El recuento provisional sitúa en 84 los fallecidos y en 37 los heridos entre las personas que en un principio se daban por desaparecidas.

La jefa de la unidad policial de investigación de víctimas, Karen Tsang Shuk‑yin, señaló que 44 cuerpos permanecen sin identificar y que la Policía ha comenzado a avisar a familiares y personas que han denunciado la desaparición para que participen en el proceso.

Aunque las autoridades no han ofrecido un desglose, las cifras difundidas desde el miércoles muestran que la lista inicial de desaparecidos, que rondaba los 200 casos, se amplió hasta acercarse ahora a los 300, en parte debido a denuncias con información incompleta o difícil de verificar. “Dentro de esos 150 casos, en cien solo hemos recibido detalles muy escasos, a veces un apodo o incluso dudas sobre si la persona vivía realmente en Wang Fuk Court”, explicó Tsang en declaraciones recogidas por el South China Morning Post, y añadió que la Policía está contactando “uno por uno” a quienes llamaron a la línea habilitada para avanzar en la identificación.

La actualización se produce en pleno luto oficial de tres días en la ciudad y mientras los equipos de rescate continúan revisando los siete bloques afectados en busca de restos y pruebas. El incendio se declaró cerca de las 15:00 del miércoles (07:00 GMT) en el bloque Wang Cheong House y afectó a siete de los ocho edificios.

El Gobierno canceló o aplazó todas las actividades festivas financiadas con fondos públicos y los altos cargos se abstendrán de actos no esenciales durante el duelo. Desde el miércoles por la noche, miles de ciudadanos, grupos vecinales, sindicatos, iglesias y voluntarios se movilizaron espontáneamente, recaudaron millones de dólares hongkoneses y distribuyeron agua, alimentos, ropa y refugios temporales. El Ejecutivo anunció un fondo inicial de 800 millones de dólares hongkoneses (unos 102 millones de dólares o 88,6 millones de euros) para ayuda a víctimas y afectados.

China activa una campaña nacional de “rectificación” de seguridad antiincendios en rascacielos

El Comité de Seguridad del Consejo de Estado de China (Ejecutivo) ordenó este sábado el lanzamiento de una campaña nacional de “investigación y rectificación” destinada a eliminar riesgos graves de incendio en edificios residenciales de gran altura y locales de uso público. La iniciativa prioriza los inmuebles sometidos a rehabilitación de fachadas o reformas interiores, en idénticas condiciones a las que transformaron el incendio declarado el pasado miércoles.

El escrutinio se centrará de forma inmediata en la utilización de aislamientos térmicos exteriores inflamables, andamios de bambú , redes de protección no ignífugas y obras ejecutadas sin autorización administrativa.

Personas depositan ofrendas florales en memoria de las víctimas del incendio en el complejo residencial Wang Fuk Court, en el distrito de Tai Po, Hong Kong.

En Hong Kong, las fuerzas policiales han detenido ya a once personas, ocho este mismo viernes , entre directores de empresas consultoras, responsables de proyecto y subcontratistas encargados del montaje del andamiaje.

El comisario de Policía, Joe Chow, se desplazó este sábado al lugar del siniestro para supervisar el arranque de la investigación penal, apenas 24 horas después de que el fuego quedara completamente extinguido. El Ejecutivo hongkonés ha creado un Grupo de Trabajo Interdepartamental de Investigación de Incendios, dirigido por el Departamento de Bomberos. Sus objetivos principales consisten en esclarecer el origen y la dinámica de propagación del fuego, así como determinar los factores que provocaron el dramático balance de víctimas.

Desmantelamiento de andamios y redes de protección en numerosos bloques de Hong Kong

Las pesquisas preliminares apuntan a que materiales altamente inflamables empleados en la renovación facilitaron una propagación vertical del fuego, mientras que la investigación penal avanza con once detenciones, entre directivos, consultores y subcontratistas, en uno de los siniestros más mortíferos de la historia reciente de Hong Kong. Agentes de la Unidad de Identificación de Víctimas de Desastres, provistos de equipos de protección integral, iniciaron este sábado las tareas de recuperación de cadáveres y recogida de pruebas en el interior del edificio.

Todo apunta a que las planchas de poliestireno expandido altamente inflamables utilizadas para sellar huecos y marcos junto a los ascensores, junto con las lonas exteriores que incumplían las normas de seguridad contra incendios, facilitaron la entrada de las llamas en los pisos a través de los pasillos. El director de Bomberos, Andy Yeung, reveló que los sistemas de alarma de los ocho bloques funcionaban mal y anunció medidas contra los contratistas.

En las últimas horas se han desmantelado de forma acelerada andamios y redes de protección en numerosos bloques residenciales de la ciudad, así como las verificaciones exhaustivas que llevan a cabo los bomberos en las obras en curso. “Llevaba meses durmiendo con angustia, ver cómo retiraban esa estructura de bambú y la malla ha sido como volver a respirar. Por fin puedo abrir las ventanas sin que me tiemble el pulso”, declaró a EFE Brenda Taylor, expatriada residente en Kowloon.

Por otro lado, un colectivo ciudadano ha puesto en marcha una petición con cuatro demandas que, en menos de 24 horas, ha superado las 10.000 adhesiones, antes de aparecer en el sitio web como “clausurada”. Los promotores exigen asistencia sostenida y realojo digno para los damnificados, una comisión de investigación independiente que examine eventuales adjudicaciones irregulares en la obra de rehabilitación, revisión integral del sistema de supervisión técnica y depuración de responsabilidades, incluidas las de altos funcionarios, por negligencias regulatorias.