Gimnasios repletos, parques convertidos en pistas de entrenamiento y aplicaciones de fitness que registran cada paso dado son apenas algunos indicadores de una sociedad que busca reconectar con el movimiento. Sin embargo, muchos deportistas aficionados y personas que han decidido adoptar un estilo de vida más activo desconocen que el ejercicio por sí solo no garantiza los resultados esperados si no va acompañado de una nutrición adecuada.

Las vitaminas, esos micronutrientes que durante décadas fueron relegados a un segundo plano frente a las proteínas y carbohidratos, emergen ahora como protagonistas indiscutibles en la ecuación del bienestar físico. Lejos de ser simples complementos opcionales, estas sustancias orgánicas esenciales funcionan como catalizadores de innumerables procesos me

See Full Page