Si Negret estuviera vivo su retrato no lo recordarán como estampilla en la sección de Pasatiempos del El Tiempo sino sería una gran fiesta por el talento colombiano. Pero, se nos murió ya hace tiempo y aparecieron obras insulsas y sin conocimiento mágico que son parte del desarrollo de un valor estético. Son copias sin aliento de los que audazmente se empeñan todavía a imitarlo.
Pero esta mímica sin perspectiva, sin poder poner en orden las ideas geniales las encontramos en todas partes. Es una desgracia ver una escultura en un rincón de centro comercial; porque ninguna galería, ni un museo se hacen cargo de la irresponsabilidad de unos obreros que decidieron seguirle la maldición a su estilo.
Negret fue genial y maravilloso. Tenía el talento para construir sus homenajes. Sus recuerdos

Las 2 Orillas

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