A partir del 1 de enero de 2026, el Gobierno argentino implementará un nuevo esquema de subsidios para las tarifas de electricidad, gas natural, garrafas y gas propano. Este cambio, que afectará a millones de hogares, busca dirigir la asistencia a quienes realmente la necesitan, en el marco de un ajuste fiscal continuo. Se prevé que este nuevo régimen genere incrementos en las facturas de servicios públicos, aunque no se ha especificado el porcentaje exacto de aumento.

El nuevo sistema, denominado Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), eliminará la segmentación actual por niveles de ingresos. En su lugar, habrá solo dos categorías: hogares con subsidios y hogares sin subsidios. Se estima que alrededor de 7,5 millones de familias, es decir, el 45% de los hogares argentinos, dejarán de recibir subsidios. Por otro lado, 9,1 millones de hogares mantendrán algún nivel de ayuda estatal, aunque con cambios en los volúmenes de consumo subsidiables.

Para calificar para los subsidios, los hogares deberán tener ingresos totales inferiores a tres canastas básicas totales (CBT), que actualmente equivalen a aproximadamente $3,64 millones mensuales. Los hogares que posean más de tres vehículos de menos de cinco años, tres o más inmuebles, o embarcaciones o aeronaves de lujo quedarán excluidos de los subsidios. Las personas ya registradas en el Registro de Acceso a los Subsidios Energéticos (RASE) serán migradas automáticamente al nuevo sistema, con la opción de actualizar su información.

En cuanto a las tarifas, los hogares subsidiados recibirán una bonificación del 50% sobre un bloque de 300 kWh en los meses de mayor demanda (invierno y verano) y de 150 kWh en los meses templados (primavera y otoño). Para el gas natural, el subsidio cubrirá el 50% del precio solo entre abril y septiembre, mientras que el resto del año no habrá bonificación. Además, se prevé un subsidio directo para los usuarios de garrafas y gas propano, que se transferirá a través de billeteras virtuales.

Las estimaciones indican que, en los meses de mayor demanda eléctrica, el 35% de los usuarios pagará una factura promedio menor a $22.000; el 66%, menos de $44.000; y el 81%, por debajo de $67.000. En el caso del gas, durante el invierno, el 56% pagará menos de $14.000; el 75%, menos de $56.000; y el 83%, menos de $73.000. Actualmente, los usuarios residenciales cubren en promedio el 55% del costo de la electricidad y el gas, y con el nuevo esquema, se espera que la cobertura aumente al 76% en electricidad y al 79% en gas para 2026.