El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, ya tenía una de las tareas más difíciles en Washington: controlar una conferencia republicana rebelde, con su exigua mayoría en juego el próximo noviembre.
Ahora, con el aumento drástico de la tensión en el Capitolio por las luchas internas del partido y un nuevo foco en los ataques partidistas en el pleno, la situación podría empeorar.
Cuando la Cámara regrese de su receso de Acción de Gracias, el líder republicano se enfrentará a una cámara sumida en el caos. Él y su equipo han tenido dificultades para mantener el control del pleno en las últimas semanas, como lo demuestra la reciente presión no autorizada de las bases por publicar los archivos de Jeffrey Epstein. Pero ahí no termina todo: los miembros de ambos partidos se sie

El Paso Ya
El Diario NY Nueva York
Raw Story
The Conversation
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