En los últimos años, el sedentarismo se ha convertido en uno de los grandes problemas de salud pública, ya que cada vez más gente trabaja sentada.

El auge de la informática y la digitalización del trabajo ha provocado que muchas personas pasen toda su jornada laboral en una silla. Este hábito, mantenido en el tiempo, afecta al corazón, a los músculos, a la postura e incluso al estado de ánimo.

Estar sentado durante horas reduce la actividad muscular, ralentiza el metabolismo y favorece la acumulación de grasa.

Asimismo, numerosos estudios han concluido que el sedentarismo aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, obesidad y dolor lumbar.

Además, pasar horas sin moverse disminuye la capacidad de concentración y aumenta la fatiga, y esto repercute di

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