Estaba llamada a ser la obra de la legislatura y, sin embargo, se ha convertido en un dolor de cabeza. Hablamos –cómo no– del desdoblamiento de los túneles de Belate . Una infraestructura cuya ejecución viene reclamando la UE desde hace dos décadas, de la que se festejó por todo lo alto el compromiso de financiación del Estado, que aporta 40 millones para unos trabajos que se presupuestaron en 76 (IVA incluido), pero que últimamente no generan más que problemas. Y ruido. Mucho ruido. De hecho todo apunta a que esta adjudicación va a terminar siendo objeto de investigación judicial después de que la UCO haya instado a hacerlo.

Es verdad que la comisión investigadora del Parlamento no ha revelado irregularidades de calado, pero estamos en un punto en el que es obligato

See Full Page