A 23 años de su partida, la música latinoamericana sigue recordando a Polo Montañez como una de las voces más auténticas y queridas del folclor cubano. El cantautor, fallecido en noviembre de 2002 tras un accidente de tránsito, dejó un legado inolvidable con canciones como Un montón de estrellas , Guajiro natural y Flor pálida , piezas que lo llevaron a conquistar audiencias dentro y fuera de su país.
Su estilo, marcado por la sencillez, la poesía cotidiana y el profundo amor por la vida rural, lo convirtió en un referente del género guajiro y en un fenómeno musical inesperado a inicios de los 2000. Hoy, sus seguidores lo homenajean reviviendo su música y recordando la humildad que lo caracterizó, mientras nuevas generaciones descubren en sus letras la esencia de un artista que, sin

Diario del Cauca