Las autoridades chilenas han realizado un despliegue en el Complejo Fronterizo Chacalluta, en la frontera con Perú, para abordar la situación migratoria en la zona. Encabezados por los subsecretarios de Seguridad Pública, Rafael Collado, y del Interior, Víctor Ramos, el Gobierno ha descartado cambios en los flujos migratorios.

El subsecretario Ramos aseguró que "los flujos que vemos a la fecha no cambian respecto a otros momentos del año o periodos de años similares". Además, destacó que los mecanismos implementados para el resguardo fronterizo han funcionado adecuadamente.

En este contexto, el alcalde de Arica, Orlando Vargas, convocó al Comité Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Cogrid) para evaluar la situación y coordinar acciones preventivas. Vargas afirmó que el paso fronterizo se mantiene en relativa normalidad y desdramatizó la situación, indicando que no hay una crisis debido al número de migrantes. "No es una masa de 500, 600 personas o mil personas. Algunos se han aprovechado políticamente", comentó el alcalde, quien también propuso la implementación de un corredor humanitario.

Desde la oposición, sin embargo, han surgido críticas al manejo del Gobierno. Los senadores de la UDI, Iván Moreira y José Miguel Durana, cuestionaron la viabilidad de un corredor humanitario, especialmente tras el despliegue de militares peruanos en la frontera. Moreira señaló que "la idea de establecer un corredor humanitario no se ve fácil porque se requiere precisamente el aporte de Perú". Durana, por su parte, criticó al Gobierno de Boric, afirmando que la militarización de la frontera es consecuencia de una "pésima administración".

El próximo lunes se llevará a cabo una sesión del Comité Binacional de Cooperación Migratoria entre las cancillerías de Perú y Chile. En este sentido, el subsecretario Ramos enfatizó la importancia de fortalecer el diálogo con los países vecinos para mejorar los mecanismos de flujo migratorio, destacando el acuerdo de reconducción a Bolivia como un ejemplo positivo.