Nada mejor que un buen jamón en las mesas navideñas. Y no se dejen asustar por la recientemente declarada peste porcina africana: el virus no afecta de ningún modo a los humanos y los productos derivados del cerdo pueden comerse sin ningún problema. Es más, los jamones curados, serranos o ibéricos que se consuman estos días han pasado más de un año de en proceso de curado y secado , por lo que proceden de animales totalmente ajenos a la enfermedad.

Este alimento, símbolo de opulencia en tiempos pasados, es uno de los invitados estrella en cualquier ágape y hasta hace poco uno de los ingredientes destacados en los lotes o cestas que se solían regalar para las fiestas de finales de diciembre. Ahora, la presencia del jamón curado se ha normalizado, gracias a la proliferación de marcas, d

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