Uno de tantos Cequeas destacados, quizá el de mayor proyección.

Hijo del propietario de una tipografía, se ufanaba de las enseñanzas de su padre Matías y de los libros que había leído, llegando a recitar párrafos enteros de Los Miserables de Víctor Hugo.

Presidente de la comisión de Educación del Senado del extinto Congreso de la República, tuvo intervenciones de gran valía en momentos álgidos del panorama nacional.

La calidad de su retórica le ganó el reconocimiento plural de ser uno de los mejores oradores y formadores en el área, que el Delta haya tenido.

En su honor cabe decir que, siendo uno de los docentes definidos como de la vieja guardia, lograba con la magia de su verbo captar la atención y hacer volar la imaginación de los alumnos o participantes de sus clases magistrales de

See Full Page