La Cámara Argentina de la Indumentaria confirmó que la importación de ropa usada aumentó más de 40 veces entre enero y agosto de 2025 respecto de todo el 2024, al pasar de u$s 52.000 a u$s 2,2 millones. Aunque los volúmenes continúan siendo bajos, la velocidad de crecimiento encendió fuertes alertas en el sector textil. El ingreso de esta mercadería estuvo prohibido durante más de dos décadas por razones sanitarias y ambientales, pero desde el año pasado no rige ninguna restricción.
La mayor parte de la ropa llega desde Estados Unidos, donde su incineración está prohibida por normas ambientales y costos elevados. Los distribuidores agrupan las prendas en fardos de entre 25 y 50 kilos, que se comercializan en redes sociales y pueden organizarse por categorías o marcas. En la industria advi

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