Un innovador polímero ofrece la posibilidad de administrar insulina sin necesidad de inyecciones, brindando una opción menos evasiva y potencialmente más cómoda para los pacientes con diabetes mellitus tipo 1 y 2.

La administración transdérmica de insulina podría mejorar la adherencia al tratamiento, reducir el dolor asociado a las inyecciones y disminuir las complicaciones cutáneas relacionadas.

Este enfoque permitiría aumentar la concentración del fármaco y minimizar el metabolismo de primer paso.

Desafíos en la penetración cutánea

Tradicionalmente, la insulina y otras biomoléculas grandes han enfrentado barreras significativas en su absorción a través de la piel, limitado a espacios como folículos pilosos y glándulas sudoríparas.

Generalmente administrada mediante inyección intradé

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