Danilo salta, conecta un cabezazo que en slow motion podría ser el inicio de un documental de Netflix, y el Monumental de Lima, otra vez, como hace seis años, se convierte en el escenario de la gloria para el Flamengo. Más gloria: si contra River fue la segunda, ahora es la cuarta. Una progresión que avanza muy rápido y que casi no encuentra analogías. Palmeiras podría ser el único que le compita, pero ayer perdió, y en los próximos días puede quedar segundo en el Brasilerao, que tiene a Flamengo también a un paso de ganarlo. Demasiada gloria para tan poco tiempo.

Bajo el cielo limeño que soñaron Gustavo Costas y tantos hinchas de Racing, con un Monumental lleno, Flamengo volvió a demostrar por qué —cuando la historia pide títulos— es leyenda brasileña. Con un cabezazo de Danilo tras un c

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